Vistas de página en total

martes, 28 de agosto de 2012

Soneto de tu cagueto.


Es de vivaces recuerdos declive
en el horizonte el cuerpo tumbado.
Allá donde llora el ángel alado
el sórdido peso del ser pervive.

Cual herida abierta y sin sangre exhibe
cómo el frágil ente yace avocado
tras contemplar reflejo mutilado
que de tan cruenta frontera no prive.

Quizá la guadaña tu aliento siegue:
no esperes calma o calor hogareño
cuando el infinito tiempo a ti llegue.

Sumida al abismo de ocioso sueño
arranca tu alma su final despliegue
volviendo rasgada y muerta a su dueño.
~