Estás enfrente de mí, casi a oscuras, y sujetas una guitarra.
Yo estoy de pie, frente a ti, y sujeto mis ojos.
Me resultas tan ajeno, tan lejano, como una estrella;
y yo soy pequeeeña, pequeña, pequeña,
y no me queda espacio para nada
cuando te oigo, a ti, contigo y con tu guitarra.
Y me agito, y te alcanzo. Me muero de ganas...
de plantarte un beso.
Donde me dejes: en los pies, las manos, en la cara;
en tus labios, que están muy lejos, que aunque
los bese no será algo vulgar,
no será una amenaza.
De ese beso...
yo tengo que beber,
que ahora soy tu discípulo,
que tengo sed.
Así que viértete, y siente
cuán lejos llega tu luz, estrella infinita;
que ahora me alcanza, educándome el pecho
de esta zagala, pequeñita.
Un beso suyo, maestro.
Uno calmado, uno tuyo.
Uno despacio, rubio
... uno lento,
uno que me pese
hasta hacer un siempre
de este momento.
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martes, 28 de febrero de 2017
Alacant is not that cold by your side
Me giro.
De este frío amable paso a una brisa pesada, a un verano cansino, y veo una calle larga, con baldosas feas, y palmeras, palmeras...
Brisa marina y salada, mas nunca veo la playa
hasta un buen día
en el que el pelo se me encrespó, sin parecerme mal, en absoluto; y nos tumbamos en la plaza, la del suelo ardiente, riendo para la sorpresa de otros, para la envidia de tantos que vendrían después. No quiero volver a darme la vuelta.
De este frío amable paso a una brisa pesada, a un verano cansino, y veo una calle larga, con baldosas feas, y palmeras, palmeras...
Brisa marina y salada, mas nunca veo la playa
hasta un buen día
en el que el pelo se me encrespó, sin parecerme mal, en absoluto; y nos tumbamos en la plaza, la del suelo ardiente, riendo para la sorpresa de otros, para la envidia de tantos que vendrían después. No quiero volver a darme la vuelta.
Post-vida
Mi tiempo... mi reloj suizo, ¿dónde lo he perdido esta vez? ¿Dónde lo he estado perdiendo? ¿En qué clase de apuesta ordinaria me he metido?
Mi tiempo... En él, mis manos se han movido, hacia vosotros. Mis ojos os han mirado sumisos, serviles; y he escuchado cada palabra, caaada pequeña palabra que se ha guardado en mi caja de música. Tantos movimientos pequeñitos en los párpados, en los labios; que si risas, que si ahora destellos... Cuántos esfuerzos cupieron en él
Mi tiempo... Mi reloj plateado... Su mecanismo delicado; su tic-tac, su corazón ortopédico. Tan pequeñito, tan brillante... Tan pacientemente mecánico. Tan cariñosamente lógico. Mi pequeño reloj, mi tiempo...
Yo tuve uno
Sociedad mediocre -> soledad apestada
Vivimos en un mundo en el que decimos 'hacer de vientre' pero también decimos 'follar'. En ese mundo, colegas, yo no quiero vivir.
Cita que copié en Facebook
"La fascinación por la inteligencia es algo fascinante. Para mí no es un valor en sí. Gente inteligente la hay a patadas. Hay muchos cretinos, pero también hay muchos cerebros muy capaces. Voy a decir una banalidad, pero la inteligencia, en sí, no tiene ningún valor ni ningún interés. Personas inteligentísimas consagraron su vida a la cuestión del sexo de los ángeles, por ejemplo. Pero muchos hombres inteligentes tienen una especie de virus: consideran la inteligencia como un fin. Sólo tienen una idea en la cabeza: ser inteligentes, lo cual es muy estúpido, y cuando la inteligencia se toma por un objetivo, funciona de manera extraña: la prueba de que existe no reside en el ingenio y la sencillez de sus frutos, sino en la oscuridad de su expresión. Si vierais la literatura que se trae mamá de sus sensiones... Simboliza, aniquila los pensamientos excluidos del inconsciente y subsume lo real a base de matemas y de sintaxis dudosa. ¡Un galimatías sin sentido! Hasta los textos que lee Colombe (está estudiando a Guillermo de Ockham, un franciscano del siglo XIV) son menos grotescos. De lo que se deduce: más vale ser un monje pensante que un pensador posmoderno."
(Barbery, Muriel: La elegancia del erizo, 2006)
(Barbery, Muriel: La elegancia del erizo, 2006)
Forzado a la venganza
El cineasta me testa,
me habla de un artista;
mas éste, egoísta,
al crítico detesta.
¡Pues vaya si molesta!
me habla de un artista;
mas éste, egoísta,
al crítico detesta.
¡Pues vaya si molesta!
Cupcakes
Copos fríos,
tan grises, tan blancos,
se sientan cómodos
sobre el cojín de mousse;
tan sencillos,
tan inexistentes,
tan completos.
tan grises, tan blancos,
se sientan cómodos
sobre el cojín de mousse;
tan sencillos,
tan inexistentes,
tan completos.
Desde la desvida
Quiero cenar un solomillo esta noche con mi papá y que me hable de estanterías. La luz será cálida, pero fresca, porque es un restaurante grande y está abarrotado de gente. Así que hay ruido, y él me habla de la madera y eso
When I realized I didn't (he would turn the message around)
Lanzando joyas al mar, pienso
¡ya soy ligero!, mas
soy pobre
Back to when I believed I started a friendship
Cada pedazo de cotidianidad,
cada baldosa mojada,
y yo no llego a la ciudad.
Su belleza, siempre llena,
siempre a la merced de la luz
que se proyecta sobre ella.
cada baldosa mojada,
y yo no llego a la ciudad.
Su belleza, siempre llena,
siempre a la merced de la luz
que se proyecta sobre ella.
-
"Masacrada, por tu sonrisa de circonio,
fui masacrada por tus ojos de olivino.
Masacrada, yo yacía a montones,
con la esperanza de que unas palas
me recogiesen y me apilaran."
fui masacrada por tus ojos de olivino.
Masacrada, yo yacía a montones,
con la esperanza de que unas palas
me recogiesen y me apilaran."
-
Mientras viajo por el vacío del que me provees
sí veo, sí que veo; sí que miro, sí perfora
la suavidad de mi estómago. La rompe,
y las piezas sobrantes caen allá
donde no alcanzo a ver más.
Así, ciega, las recojo,
pero me gotea el
color rojo de
las manos.
sí veo, sí que veo; sí que miro, sí perfora
la suavidad de mi estómago. La rompe,
y las piezas sobrantes caen allá
donde no alcanzo a ver más.
Así, ciega, las recojo,
pero me gotea el
color rojo de
las manos.
Auseronadado
"Cuando pasó
por mi calle el forastero me miró
con un aire de tristeza
Yo sonreí
y asombrado por su aspecto le seguí
dando la espalda a mi puerta
Él se alejó
para no volver jamás, pero quizás
me llevase en su cabeza
Dime forastero
que atraviesas la ciudad
y a este barrio vienes a parar
Si un día yo
como tú podré viajar y contemplar
desde lejos la pobreza."
por mi calle el forastero me miró
con un aire de tristeza
Yo sonreí
y asombrado por su aspecto le seguí
dando la espalda a mi puerta
Él se alejó
para no volver jamás, pero quizás
me llevase en su cabeza
Dime forastero
que atraviesas la ciudad
y a este barrio vienes a parar
Si un día yo
como tú podré viajar y contemplar
desde lejos la pobreza."
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