Cuando cerramos
inmediatamente
un diálogo
que acabamos de abrir
no sólo deja de ser un diálogo para ser un discurso,
sino que también deja ver una cosa sucia:
una trinchera.
Un muro
de barro
que huele a...
La traición de un camarada duele porque ayer te preguntaba si tenías frío y hoy utiliza artimañas disfrazadas de coloquio.
Como compañero, aún me pregunto si engañarse de esa forma no le hace daño a él mismo; si pensar que me engaña de esa forma no le hace daño a su propia estima.
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