Vistas de página en total

miércoles, 22 de abril de 2015

La traición nunca es cosa del enemigo

Cuando cerramos
inmediatamente
un diálogo
que acabamos de abrir 
no sólo deja de ser un diálogo para ser un discurso,
sino que también deja ver una cosa sucia:
una trinchera.

Un muro
de barro
que huele a...


La traición de un camarada duele porque ayer te preguntaba si tenías frío y hoy utiliza artimañas disfrazadas de coloquio.
Como compañero, aún me pregunto si engañarse de esa forma no le hace daño a él mismo; si pensar que me engaña de esa forma no le hace daño a su propia estima.

No hay comentarios:

Publicar un comentario