Casi como un semidios:
rozo el nirvana
cuando imagino al dentista
cerca de mi cara.
Caries por un esmalte cabrón
que siempre soluciona el fresón
con un poquito de abrasión
- y protésicos -
para deglutir
una mala nutrición
- y ortodoncia -
pa los caninos sacar
del hambre del paladar.
- ya no sabe ser tensor -
y tengo jodido el riñón,
- cálculos y achaques -
con puñopercusión.
Cólicos que son parraques,
bulto por aquí, sangre por allá,
sobrestimulao' el lagrimal.
¿No hace ná la medicación?
Migrañas y jaquecas salvajes,
padrastros y juanetes de sastre —
pa' ná de eso hay vendaje.
Corsé y cifosis,
piel reseca, ¡keratosis!
De dientes, rechinar,
y bruxismo temporomandibular.
Entre Valdemoro y Pinto...
se me estira el ligamento.
Hipermetropía y astigmatismo
como entropía, en aumento.
Tímido un nudillo
y Renaud positivo.
Tortícolis y arrugas,
duras resacas y canas.
Acúfenos, tinnitus:
como tú quieras llamarlo.
Congestion crónica, rinitis:
si sueno siempre hay barro.
Sobrecarga del tibial anterior...
¡menudo bajón!
Indigestión
y, de sentarme, ganas.
La vida es eso y ná más
¡porrompomplón!
~
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