Hay matices y matices. ¡Eso lo saben todos! Por eso, benefíciate de tu condición y experimenta con tu moral. Moldea vigas, y descubrirás el material único, el material mágico. Con él, trabajaras tus verdaderas cábalas, y conocerás el truco.
Ahora... escucha al sabio, pero ríete de él. La generosidad del sabio sí que es regadera. Tu humillante desparpajo es la máscara de tu especie, pero si te dejas amansar por lo eléctrico del alma, permitirás a tus entrañas ser, por fin, simplemente extrañas, consiguiendo desconfigurar tu decodificada imaginación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario