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jueves, 2 de mayo de 2013

Jumanji


El abdomen borracho debe querer decirme
que no se puede hablar del dolmen.
Ay, que perdí muchas cosas,
entre ellas, la razón de mi sufrimiento.
Cuando encontré los momentos decorosos
les faltaba materia y no tenían campo.
Ese cúmulo había huido y el mundo perdió la novedad.
La noche de la vida juzgará nuestra existencia
y todas aquellas horas muertas
en las que me senté ajena a escuchar...
sus historias doradas que morirán de nuevo.
¿Estás contenta? Pues disfruta.

Soy el astrónomo de Rasselas.
Sintió que tenía una verdad
a la que los hombres no hacían caso.
Su pasión fue desvelada,
pero tú.. tú y tus códigos cifrados… pero tú y tus códigos cifrados.
Nunca descubrirás las culturas que llevan sepultadas milenios.
Mi nariz sangraba la composición de una nuez.
Y eso es empírico:
yo no he cosido pantalones para que alguien los pise.

Las pequeñas cosas que se pierden en el día a día suelen ser las más importantes. Por vergüenza, un sentimiento de auto negación que retrae... ¡o simplemente porque se da por hecho y se sobreentiende!, se acaban perdiendo en el infinito. Aunque hacer explicito estas cosas relevantes carece también de sentido, hay que saber hasta dónde llegar
~

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