Sufrí el mismo proceso que aquellos que naufragan y acaban en una isla desierta, y en el fondo saben que nunca volverán a sus hogares. Los desvaríos mentales no están justificados por ello, pero debes entender que sólo estaba ensayando, sin tener trasfondo mi comportamiento. Estaba loco. Estuve loco. ¿Qué fue del bochorno? Como no sentí la degradación? La gracia es que sí. Así que asumo que algo desapareciera en esta etapa. Pero no lo tolero, y nunca lo toleraré. No le vi las orejas al lobo... y era un elefante.
El caso es que ahora la península se me queda grande, y me da miedo enfrentarme a las cordilleras. No llevo GPS, y cada vez que entristezco y busco en el pasado me desubico más.
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