Vistas de página en total

jueves, 2 de mayo de 2013

Trazas de antaño


Cuán incierto es aquello de que no hay vacío mayor que el existencial… Durante algún tiempo, acontecí marchito. Amigos, parece que di mi amor a seres que nunca lo merecieron y nunca lo supieron degustar. ¿Dónde está ahora el sentimiento? No lo encuentro en mi corazón, no lo encuentro en mi mustio cuerpo, y por más que la búsqueda intento, no encuentro ya ni razón, no miento. Ale, con Dios. THEY’RE GONE FOREVER
Me lo robaron vilmente en un intento desesperado de arrastrarme a su letrina inmunda y pestilente. Les otorgué todo mi amor sin coladores de zumo o embudos, y ahora ya no me queda más materia prima que conceder a aquellos que realmente la merecen.
Ale, con Dios.

Estas últimas semanas he estado rezumando pus, dado que una de mis nalgas cuestionó lo incuestionable, a su compañera de viaje, su nalga amiga, el más cercANO de los cachetes colindantes. En esos momentos tan estreñidos, ella no sintió el calor de su vecina, poniendo en entredicho el vínCULO que las unía, cosa puerca por su parte (la derecha). Parece ser que ni el coxis, a modo de puente pudo ayudar a subsanar aquella kilométrica escisión que actuó en un par de ocasiones como cortafuegos de chispas que en otro tiempo acontecieron. Llamas ya extintas, todo sea dicho, a pesar de los numerosos vellos que actuaban como mecha avivadora. La nalga izquierda, por otro lado, obviamente.

El ojet siempre brillante.. freixenet
~

No hay comentarios:

Publicar un comentario