Cuán incierto es
aquello de que no hay vacío mayor que el existencial… Durante algún tiempo,
acontecí marchito. Amigos, parece que di mi amor a seres que nunca lo
merecieron y nunca lo supieron degustar. ¿Dónde está ahora el sentimiento? No
lo encuentro en mi corazón, no lo encuentro en mi mustio cuerpo, y por más que
la búsqueda intento, no encuentro ya ni razón, no miento. Ale, con Dios.
THEY’RE GONE FOREVER
Me lo robaron vilmente en un intento
desesperado de arrastrarme a su letrina inmunda y pestilente. Les otorgué todo
mi amor sin coladores de zumo o embudos, y ahora ya no me queda más materia
prima que conceder a aquellos que realmente la merecen.
Ale, con Dios.
Estas últimas semanas he estado rezumando pus, dado que una de mis nalgas cuestionó lo incuestionable, a su
compañera de viaje, su nalga amiga, el más cercANO de los cachetes colindantes.
En esos momentos tan estreñidos, ella no sintió el calor de su vecina, poniendo
en entredicho el vínCULO que las unía, cosa puerca por su parte (la derecha).
Parece ser que ni el coxis, a modo de puente pudo ayudar a subsanar aquella
kilométrica escisión que actuó en un par de ocasiones como cortafuegos de chispas
que en otro tiempo acontecieron. Llamas ya extintas, todo sea dicho, a pesar de
los numerosos vellos que actuaban como mecha avivadora. La nalga izquierda, por
otro lado, obviamente.
El ojet siempre brillante.. freixenet
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