Entrada a un mundo de pasión, desenfreno y lujuria untada en manteca;
portón y boca de frenesí, de sensaciones que provocan éxtasis;
apertura mística hacia una realidad de placer intenso;
pórtico que traslada a lo único que te hace sentir viva;
Parece que para esas dos cerrajas simétricas tampoco tienes llave;
me da la sensación de que para esas bisagras no tienes ningún resorte
que no puedas dejar de cerrar a su paso.
...quizá probando también a poner algún trozo de contrachapado ahí abajo...
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