Hoy no explico nada, pero voy a señalar. No sé bien el qué, pero creo que es eso..., que lo
Javier Pérez Campos se acerca a tus extremidades más básicas. Tus útiles extensiones cyborg. Con ese rostro, el suyo, eh. Piénsalo. Una persona pesada, una expresión seria, que se te acerca.
Tienes a Javier Pérez campos ahí donde tú ya no eres tan tú, donde lo que descontrolas te hace esclavo y te sujeta estúpido. Ahí, muy cerca, su rostro, el que esconde a Javi
Eres muy ridículo
Donde en tu cara algún demonio te envejece. Así gracioso, morboso
Eres muy ridículo
Pero él es Javier Pérez campos
Si él elige soplar en tu extensa y aburrida desvergüenza...
Si él elige acercar sus ojos marrones, la tierra de cualquier soñador, a tu desvergüenza infértil..., me pregunto si es legal relajarse. Me pregunto, incluso, si es respetuoso.
Si él te elige así, te elige y te dedica un deseo,
en ese momento lo mediocre estará muerto. Dios te da estará dando permisos mientras hueles.
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