Vistas de página en total

sábado, 20 de octubre de 2012

?¿

En este cuaderno apaisado de garabatos muertos,
sólo quiero saber si soy el demonio
para que me dejen al margen del infierno.

El enrejado de aquel misticismo rompió mi televisor,
donde ahora sólo se proyectan cables sin pegamento
y un estuche decepcionado que clama al cielo.

Por favor, ¡vuelve a recorrer pistos sin vocación!
tal como corrientes de zapatos me ralentizan la perseverancia.
Y si vivo, duele;
si me insonorizo, exploto.

Susúrrame tus juanetes siderales
hasta un mundo en el que pueda golpear a la bujía de mi bombilla.
Pues yace apagada en mármol;
pues yace sumida en corrosivos limones.

Incentivo de amor postrado ante una estatua:
gárgolas que me miran y se escupen entre ellas.
Copos de cuchillas malévolas
arrojados al mar de la gelatina más inocente.
Sangre, delirio y muerte.



En el momento frío tus pies iban descalzos. ¿Recuerdas ahora por qué nuestras semillas forzaron al mundo para educar y acercarse a la olla hirviendo? Cambio que sólo es climático
¿No ves que usan una guillotina para cortar tu pelo? Usa tú un paraguas para secar sus babas. Pues aún dotados de herramientas sádicas de igualdad, todo se reduce a un tiempo de humedad seca.
El único honor del soldado se basa en seguir la promesa de la utopía, usan rosarios como cadenas, jeringuillas como correctivo de su sobreactuación.
Ya no hay banalidad en las palabras impresas, sólo hay un diezmo a su antojo; como una espada que corta la memoria del sufrimiento y paraliza las manos del que quiere trabajar.
Echa monedas al pozo de la amargura para que ahogue sus penurias y así reciban las respuestas de preguntas que no están preparados para oir. Les harán retorcerse en el puro reflejo de su abatimiento.
Ya no hay voluntad en la disonancia pues el canto roto del cuco ha roto con el alba.
Ya no hay caminos cortados para apatías. La rueda seguirá girando en el nombre de la cortina caída. Si la trementina embalsamara estas telas, el color del problema habría muerto.


Pensad que son aleatorias palabras que carecen de valor y que en todo lo que os cuento, me cargo siempre de razón. Vale, vale. Mas si no sois capaces de seguirme siguiendo vuestro corazón, quizá debería exterminaros a base de retortijones muy sentidos.
~

No hay comentarios:

Publicar un comentario