No creo cosificar tu esencia si siento el deseo de besarte... ¿qué hacer si sé que tus acurrucos y caricias se derretirán con el contacto de nuestro exterior? Sinceramente, no para de desmoronarse mi esperanza de mirar al horizonte junto a ti, sólo por la pura aleatoriedad que radica en el demoníaco regazo del corazón que yace ahora enterrado.
Pero... ¿por qué no para? ¿Será diarrea? Deja, ¡quita! Deja de seducirme con tu olor, maldita lisonjera. Pese a que los ambientadores de pino sacian ahora mi sed de ti, tú nunca fuiste consciente de que eres provocativa conífera para mi ser.
Y tu amor, ¡tu reclamo! Él se posa sobre tus angelicales manos. Manos moldeadas por cansados artesanos sin ilusión alguna, pero puras como el mismo Dios benefactor.
No quiero intimidar tu disposición en lo diario y el absurdo del que dispongo al no sentirlo. Quiero ser the one for you. Si no consigo vincular tu presencia con mis ideales de niño descarado, no quiero vivir a tu lado. No me gustaría insultar a tu magnificencia haciéndote sentir mi presencia. Adiós, intento decir, mas el estreñimiento me consume. Y a veces, aún. Aún ardo, aun queriendo vulnerar la paciencia con que tus argumentos viran en el infinito de este vacío cósmico que es hoy mi alma.
Dame pistas y un helado de fresa, por pavor. ¿Tienes sentimientos? A veces pienso que en retortijones pútridos reside tu único remordimiento. Suerte en tu laxada vida. Por ti fui, soy y seré bebé marchito. Amo tu plasticidad a la hora de adaptarse a nuevos desafíos. Eres reto que nunca conseguiré superar.
=( Esto me hace infeliz.. ¿sabéis?
~
=( Esto me hace infeliz.. ¿sabéis?
~
No hay comentarios:
Publicar un comentario