Vistas de página en total

jueves, 7 de febrero de 2013

Sólo recojo lo que siembro

Tengo un pasado turbio que se esconde tras mis pecados diarios. Pescados diárreos se esconden bajo un pesado tubo que es mi falta de hostias.
¡Socorro! He sido insolente, vulgar, insensato... pero moriría por la educación más francesa de todas. Desconocía protocolo, desconocía lazos.
Moñiga, moñiga, moñiga, moñiga.
En serio, pido disculpas a los extraños a los que hice partícipe de mi falta de dignidad.
Mi yo más impersonal lucha junto a mis tripas por la supervivencia, y pretende convencerme de que merezco la vid
... y con ello excusa mi actual existencia y mi lucha por la dignirrecuperación, mas a mí me avergüenza tanto la batalla como el guerrero.
Disculpad y perdonad mi atrevimiento.
Ya no sé hasta qué punto es mío o de Dios.
Quizá sea otra excusa. Quizá... merezca morir. Agh! ¡Es atrevido el deseo de morir por ello!
Qué condena la de mi maltrato.

No hay comentarios:

Publicar un comentario