Vistas de página en total

lunes, 15 de julio de 2013

Otra de tantas

Palomas de la noche, venid por mi.
Tú, ¿quien eres tú que osas eclipsar
el magnánimo cielo a tu paso?
Si no te vas a acercar aquí, ¡márchate!
Te ruego que dejes de conocerme.

Mi único afecto no ha sido el anónimo:
antes de este hubo versos volcados
en difusas luces que aún recuerdo.
(Rojo LED)

El anonimato que me brindaste
vuelve ahora como un boomerang.
Se convirtió en el fruto,
en la prostitución de mi alma.

Y no lo sabes, pero
eres la causa
de que el ateísmo
jamas
pueda ser
mi cuna.

¿Cómo es posible..?
Sea para mí el barro de este sueño
del que otros tantos despiertan.

Palomas de la noche,
¿todavía aquí?
¡Mirad, su canción!
Me hundo en el lodo.
~

No hay comentarios:

Publicar un comentario