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sábado, 13 de julio de 2013

S, appearing (several months ago).

'Yes/No/Maybe', that's all I need to hear from you. Elección de compañías (¿al azar?) - Olvidamos con demasiada frecuencia que para los extraños que nos ven por primera vez somos muy distintos.
Debemos evitar vivir entre personas ante las cuales no se puede ni callar dignamente ni dar a conocer nuestros pensamientos más elevados: en este caso sólo nos queda manifestar nuestras quejas, necesidades y la historia de nuestras miserias. Nos volvemos descontentos de nosotros mismos y descontentos de los que nos rodean. Conviene vivir en un lugar donde avergüence el hablar de sí mismo (donde no haya necesidad de hacerlo). Pero ¿quién piensa en estas cosas ni en elegir estas cosas? Se habla del destino, se estira uno y suspira diciendo: ¡Soy un atlas desgraciado!
Lo que generalmente no se advierte en una conversación es que uno tiende un lazo para que otro caiga en él, no por malignidad como podría creerse, sino a causa del placer que le proporciona su propia astucia. Los que caen hacen lo mismo con un tercero, y enredan hilos de forma ingeniosa para que forme un nudo, pero en esta ocasión no lo hacen con benevolencia, sino con desprecio hacia otras inteligencias toscas. 'Amor' no puede figurar en la RAE, os doy mi palabra de honor. Haced que os estrechen la mano poniendo su dedo sobre los labios, y así, sólo así, tendréis la promesa más segura.
El acto de la muerte es menos importante de lo que la opinión le considera. El moribundo ha perdido en el curso de su vida cosas más importantes que la que perderá entonces. Aunque ya no seas poseedor o merecedor de ella, dicen que mientras seas capaz de sentirla, todavía queda pureza. Soy una mierda de persona. Pero eh, no quiero compasión, este texto es meramente informativo ^-^
Ahora que lo pienso, no quiero ser una mierda de persona, qué ofensivo es eso, tampoco soy tan mala. Dejémoslo en una mierda de caracol.
Aún así, hay gente buena pero torpe: tratan de corresponder inmediatamente a toda muestra de amabilidad con un favor formal o poniendo su fuerza a disposición del que les halaga. Es conmovedor ver cómo presentan tímidamente sus monedas de oro, cuando se les ha obsequiado con calderilla dorada.
Dos han dejado de serlo y se han desprendido mutuamente. El uno porque se creía demasiado desconocido a ojos del otro, y el otro porque se juzgaba demasiado conocido. Y se engañaban ambos, pues ninguno se conocía bastante a sí mismo. Recuerdo algo que me conduce a cierto lugar y ahora vienen a mi mente imágenes y sensaciones muy brillantes de fondo. El sentimiento de ‘yo como diana’ surge con mucha frecuencia cuando nos vemos sumidos, sin esperarlo, en la vergüenza. Nos sentimos ensordecidos y cegados en medio de incidentes voces y de un enorme ojo que mira a todas partes (Orb) y llega al fondo de cierto abismo.
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