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viernes, 6 de diciembre de 2013

Desde el miedo me dijiste
"la estoy cagando".
Casi sin mirarme,
detrás del paraguas.

Y efectivamente,
te cagaste.

domingo, 27 de octubre de 2013

Calles vacías de chuloplaya (con encanto)

Dios... no puedo escribir.

No me van a salir las palabras. Total, no es algo que pueda relatar. Son sensaciones, el recuerdo vivido.

El ascensor de la facultad.
Las aulas oscuras.
Las luces del campus por la noche.
Los guijarros y la fuente.

Las palabras, las palabras.
Las calles del centro.
Vía Crucis, Calatrava.
La puerta de Toledo.

Las farolas amarillas.
Las Terreras.
La muchacha que fui a conocer allí.
El parque de colores.

El parque del Gasset por la noche.
El columpio y las risas.
Tu compañía.
Todos vosotros.

¿Cómo recordaros
si nunca nos despedimos?
¿Me pedís
omitir lo existente?

¿No veis
que es mayor el error
si participasteis
en la matanza?

Recordad que sois seres humanos. Que somos seres humanos. Que ningún error se debe castigar con odio.

lunes, 21 de octubre de 2013

Yo pago condición como cualquier otro bistec

Al pasar la barca me dijo el barquero:
"si te viene un pedo usa mi mechero".

Quizá sea desagradable lo que oyes porque así te gusta oírlo, desagradable. Y sí, quizá yo lo evoque para que tú te jodas. Ea, es lo que tiene ver siempre repugnante lo que en realidad te invita a reír desde un enfoque poco infantil y premeditado. A reír, ya sabes, eso que mola mazo y te duele en los lomos. A reír, eso que tanto te cuesta.

Puede que tu notoriedad y tu perspicacia no sirvan al final para entenderme a nivel linfático. Cacumen y gracejo carente de sentido. Acepta, al menos en tu ampolla cristalina, que quizá pertenezco a un mundo igual de respetable (ya que no entenderás de qué calibre es mi tundra). Y ya que todo lo que arrimas lo ponderas en tu escala, considera al menos al otro... perecedero, si es que te tienes un poquito de respeto (es que me da a mí que te falta el reparo del samurai en su honrilla).

Como dijo un sabio de conocimiento metálico en sus carnes: "creéis que todo tiene un límite. Así estáis todos, limitados". Quizá lo apliques a un nivel tan caprichoso como epidérmico y no te cosques de que hay que adaptar esta máxima a las hormigas que trabajan allá arribajo, en las minas de los conceptos abstractos. Allí quizá tengas que pedir hora en recepción para nacer en una de sus oficinas.

Yo no soy ninot ni lo quiero ser,
yo me cago en to tu puta madre.

sábado, 12 de octubre de 2013

Do you remember me as devout? / I stuck around

Siento hablar tan vacío, compañeros. Lo único que puedo emitir dejó de ser palabra hace ya mucho.

Me has paralizado la existencia, y ni siquiera sabes cuál ha sido tu poder. Me pregunto si sabrás de qué hablo si te digo que te lo cuento en términos de pureza. Si fuera la de Heisenberg para ti también, no estaríamos tan muertos el uno para el otro. Puede que yo mismo creyera que era de tal calidad porque no probé nada tan bueno antes. No, miento.

No... Lo voy a hacer por ti, otra vez.
¿Por qué tú...?
No me decodificaste nunca, pero
¡cuánto me hiciste sonreír!

Ambas tendimos a categorizar de épico
lo que de sobra era cotidiano.
¿Acaso es por eso que ahora
te recuerdo y lo extraño?

Como tantos nos colamos,
te extraviaste buscando el refugio,
y nos escribiste patrañas
desde un odio infundado.
Las soluciones inmediatas...

¿Y esta risa de hoy?
Nada tiene ya que ver con aquella
que arrancabas de las noches
en las que llovía en los árboles.

Recuerdo la primera y recuerdo la última.

Cómo me hubiera gustado
que todos hubiéramos sido
sólo un poco más buenos.
Todos, un poquito. Lo necesario
para sonreírnos a los ojos.

Algunas palabras pesarán siempre demasiado.
Los recuerdos no pueden hacer dieta.

jueves, 18 de julio de 2013

Get back, get back. Get back to where you once bedied

Nada, ni cachondeo ni nada. Éste es un desesperado intento de evasión mediante el viejo método, que quizá funcionó para distorsionar el llanto de un niño loco, pero no ahora en plena temporada de suicidios. Que no, que no, que no hay ganas de tontería ya, que esto es mi zeppitsu.

No lo sé, ¿qué quieres decir? No quiero hablar cont(m)igo nunca más. No conozco las playas de mi paciencia ni de mi corazón. El dibujo de mi alma es misterio para el que quiera conocerme pero también para mí mismo, porque sí, al final me he confundido, qué lío. Ya no sé. No, no lo sé, y que Dios me explique a qué apunta el 'lo'. Ya no habrá de esas etapas de pasión amorosa que traen el interés, la exploración y las pruebas finales, pues ya no hay juicio ni hay definición en aquel que se abandonó al capricho de la tontería.

Lo han conseguido, y aún no sabían que eso era exactamente lo que buscaban. Ni de eso se han percatao'. Pero sí, ya está, done, estoy loco. Sólo hay que oírme. Noto hasta el mareo de mi mente, con esa textura de plastilina. Aún pienso que no tengo la culpa, que no he errado tanto como piensan, que no estoy tan a la defensiva como ellos y que sigo siendo noble. Ojalá pudiera conocerme como me conocen ellos y que fuera más sencillo dar el brazo a torcer. Ojalá pudiera pedirte perdón y entender por qué.

Al muelle de mi paciencia le dio un algo y, con el susto, menudo fogonazo salió por el otro lado. Se dice que fueron muchos los que perdieron la vida. Que Dios los tenga en su gloria. Yo lo que quiero es no depender ni un segundo más de la niebla. Como ya dije una vez... ya no sé si soy yo o si soy yo.

En el pecho noto que me falta una lanza. Cada segundo noto esas nauseas de muerte, pero nada... no hay vómito. Muerte tántrica será esta cosa. Los viejos rituales de interés y juventud me miran con una cara de sorpresa y desinterés, hay desacuerdo en el grupo.

Sólo sé que este verano me han pillado en invierno... Madre mía... y eso que me escribí una carta de ánimo el día antes de mi asesinato.

jueves, 4 de julio de 2013

Several confesiones severas [26/06/12 20:37] | (Remastered)

Os prometo que me ha inspirado el olor de un jamón mal cocido. Quizá de un gorrino mal escogido. No estoy a favor de este tipo de expresión, al menos decorada, pero puede ser útil (en forma de hostia):




Tus pestañas, entre el humo de tu aliento cafeinómano, me avisaron de la maldad de tus ojos pero, tus labios, prominentemente repulsivos, produjeron con un fuerte hedor las más sucias y miserables palabras. La pena se descubrió ante la importancia que le diste a lo que escondías bajo tu pecho. Más abajo, un agujero tan grande y vacío como un barbecho.






Tus oscuros ojos me distrajeron de las estrías de tus pechos y de la celulitis en tus gajos, mas estos desperfectos no estuvieron a la altura de la profanación de tus pensamientos. Entonces comprendí esa correspondencia, la cual la mayoría de las veces era alterada por tu sobrealimentado cerebro. Nunca entendí cómo podías retener líquidos, pues los perdías continuamente. Corrosivo el maltrato a tu oscura selva que, rebosante de petróleo, ningún equipo de limpieza fue enviado en épocas de liquidación. Buscas simetría en narices torcidas. 




Tus encantos alternativos resultaron ser desencantos de alterne. Nadie vendió así su alma antes. Digna es ahora la profesión de la prostituta. Tus ojos me contaron la mentira desde el comienzo pero, atraído por sus aleatorias reacciones, puse confianza en tu avance. Ya tarde lo comprendí, pues me sentí sorprendido ante la naturalidad de un sim, y la imitación de la que éste era víctima. Tus labios de papel le hicieron daño a las palabras, ¡a los conceptos escritos sobre él! Tus actos generaron violencia. Retorciste con tus glúteos y con sucia deliberación, todo en las manos de una piara. Ten cuidado con tus gestos, pues tu pezuña apesta a sardina. Tu corpulencia es tu definición. 




Tú y tu amigo sois un verdadero misterio. Él siempre fue por un lado y tú por otro. No, no me refiero al intento de intronauta que, después de todo, habría muerto tras tirar su jet pack con tocina violencia, reflejo del suicidio de su mente. Para eso el otro, pues está desorbitado. Lo creíste escondido, pero tu andar lo dejó al descubierto. Vaya que si estaba fuera de órbita, ¡ni los ojos del corpulento! Aquello que guardabas entre costillas y rodillas es el único elemento que encuentro algo explicativo. Ya me avisó la corpulencia de tus desagradables y granulados desafíos.



Volviendo a aprender algo de física, comprendí la relación entre la velocidad y el tocino, y encontré explicación a los agujeros negros. Allí dónde el vacío hace eco es donde creció tu ego. Y vaya manifestación. He visto esferas menos perfectas y albóndigas menos croquetas pero, ¿qué podías hacer tú, si no había otra manera de alimentar el alma? Dichosa la alegría del sabor, ¡generosa la coliflor!, que nunca atravesó tu corazón. No encuentras excusa a tu abandono, así que te sigues alimentando con la compañía del más extravagante humano, y así producir más abono. Cual huelga japonesa, tu sistema reta al ciclo de la naturaleza.



El amigo de la red que en una red se ve atrapado. ¡Agh! Gráfica descripción. Parrilla de morcillas... sin desatar. Complejo de estudioso del espacio. ¡Me lo dice su caminar, su mochilo, su desparpajo! Líder en paradójicas responsabilidades, es el juez que halla la corrupción por donde pase. Cree. Sus michelines se lo cuentan. Es un esperpento la idea de tu cuento, peazo chuleta sin descuento. ¿Dónde está tu honor cuanto te los ganas con dinero? ¿Dónde está tu ardor cuando comes como un puerco? Provocas hoy con valor y te refugias en parrilladas de carne de cerdo. Tus vagos párpados están cansados de tu vago cuerpo. Todo esto me lo dijeron, y yo es que aún no me lo creo.




Hoy sé que no me engañasteis en todo. Vuestro exterior era sincero.

jueves, 2 de mayo de 2013

Dr. Magic and Mr. Shame

Genios lo han secundado,
muchos lo vieron.
Vieron el vínculo,
vieron a un muerto.

Vieron una flor en primavera
que ahora está marchita,
y ojo, que no es otoño, eh.

Te empeñaste en matarlo,
le quitaste la vida.

Te avergonzaba mirarte al espejo
y ver otra cara.
El reflejo te miró, te admiró.
Tú te llevaste las manos a la cara
y te negaste a ver algo grande.

También es cierto que el reflejo quería engullirte,
sin maldad alguna, claro,
y se rompió en pedazos.
Cristal por todas partes menos donde tenía que estar:
en tu cara.
~

viernes, 22 de marzo de 2013

Fealdad descarnada

Me piden que hable claro, ¡que me amolde a sus formas sinuosas! y se van a comer una mierda.

Deberían entender que no les caigo bien, y quieren cambiarme ¿por qué lo hacen? No sé, pero yo me aburrí hace rato. Mucho, y no voy a explicarles el error.

Sus formas secas y tajantes ya son un poco significativas, ¿me equivoco?

Espero que intentes ver algo donde quiera que estés mirando justo justo ahora mismo, y espero que lo asimiles haciéndolo tuyo en forma de odio por pensar que es mi reflejo.

Ahora pondría un insulto, pero vi algo que me pareció lo suficientemente gross*:

*Eso o un espejo, lo que más a mano tengas.
~

miércoles, 6 de marzo de 2013

me miras mal

Mi yo del pasado te traicionó
La verdad es que no me siento muy responsable

=S

¿Por qué me miras así? Párate a pensarlo... aquí el único loco eres tú, que crees que toda esta parnafernalia de carne, hueso y guerras es real


Qué fuerte... se te va la pinza


=/


¿Cómo osas mirarme mal tú, colonia imperfecta de células marchitas?

domingo, 3 de marzo de 2013

Yiah

YIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAGH

lunes, 19 de noviembre de 2012

En mis entrañas hubiera podido espesarte

¡Ah! Te conocí una primavera marchita..
¡A punto estuve de enamorarme!
si yo fuera Tarzán y tú mona Chita.
No vayas a equivocarte

¡Sí! Te gustaba el error,
la malinterpretación, el mal olor.
Mas eso pareció no importarme
y yo te abrí mi corazón.

Allí habitaba un Cásper
que yo mismo desconocía.
Me llevó a un parque sin cortacésped,
donde los cantos eran supremacía.

Y colapsé. En engaño y mentira.
En una interpretación, ahora perpetua,
que me llevó y te llevó a la grima,
donde ahora no hay más que sepias.

¡Ay! Pero tu pelo sin dueño
¡y sin peluquero! de serpientes rebeldes
Tus formas... sinuosas, con liendres,
fueron motivo de mi ensueño.

¡No debería mentirme esta vez!
Pues de este infortunio nació
¡un producto inspirado en pura hez!

Un escritor a veces atormentado
por esta estética aterradora.
El ser que, durmiendo...
despertó a la horrible persona.

¡Ah! Te conocí una primavera equivocada...
¡a punto estuve de atropellarte!
Si yo fuera Tegan, y tú Sara...

martes, 26 de junio de 2012

Several confesiones severas



Os prometo que me ha inspirado el olor de un jamón mal cocido. Quizá de un gorrino mal escogido. No estoy a favor de este tipo de expresión, al menos decorada, pero puede ser útil (en forma de hostia):


Tus pestañas, entre el humo de tu aliento cafeinómano, me avisaron de la maldad de tus ojos pero, tus labios, prominentemente repulsivos, produjeron con un fuerte hedor las más sucias y miserables palabras. La pena se descubrió ante la importancia que le diste a lo que escondías bajo tu pecho. Más abajo, un agujero tan grande y vacío como un barbecho.


Tus oscuros ojos me distrajeron de las estrías de tus pechos y de la celulitis en tus gajos, mas estos desperfectos no estuvieron a la altura de la profanación de tus pensamientos. Entonces comprendí esa correspondencia, la cual la mayoría de las veces era alterada por tu sobrealimentado cerebro. Nunca entendí cómo podías retener líquidos, pues los perdías continuamente. Corrosivo el maltrato a tu oscura selva que, rebosante de petróleo, ningún equipo de limpieza fue enviado en épocas de liquidación.


Tus encantos alternativos resultaron ser desencantos de alterne. Nadie vendió así su alma antes. Digna es ahora la profesión de la prostituta. Tus ojos me contaron la mentira desde el comienzo pero, atraído por sus aleatorias reacciones, puse confianza en tu avance. Ya tarde lo comprendí, pues me sentí sorprendido ante la naturalidad de un sim, y la imitación de la que éste era víctima. Tus labios de papel le hicieron daño a las palabras, ¡a los conceptos escritos sobre él! Tus actos generaron violencia. Tu corpulencia es tu definición.


Tú y tu amigo sois un verdadero misterio. Él siempre fue por un lado y tú por otro. No, no me refiero al intento de intronauta que, después de todo, habría muerto tras tirar su jet pack con tocina violencia, reflejo del suicidio de su mente. Para eso el otro, pues está desorbitado. Lo creíste escondido, pero tu andar lo dejó al descubierto. Vaya que si estaba fuera de órbita, ¡ni los ojos del corpulento! Aquello que guardabas entre costillas y rodillas es el único elemento que encuentro algo explicativo. Ya me avisó la corpulencia de tus desagradables y granulados desafíos.


Volviendo a aprender algo de física, comprendí la relación entre la velocidad y el tocino, y encontré explicación a los agujeros negros. Allí dónde el vacío hace eco es donde creció tu ego. Y vaya manifestación. He visto esferas menos perfectas y albóndigas menos croquetas pero, ¿qué podías hacer tú, si no había otra manera de alimentar el alma? Dichosa la alegría del sabor, ¡generosa la coliflor!, que nunca atravesó tu corazón. No encuentras excusa a tu abandono, así que te sigues alimentando con la compañía del más extravagante humano, y así producir más abono. Cual huelga japonesa, tu sistema reta al ciclo de la naturaleza.


El amigo de la red que en una red se ve atrapado. ¡Agh! Gráfica descripción. Parrilla de morcillas... sin desatar. Complejo de estudioso del espacio. ¡Me lo dice su caminar, su mochilo, su desparpajo! Líder en paradójicas responsabilidades, es el juez que halla la corrupción por donde pase. Cree. Sus michelines se lo cuentan. Es un esperpento la idea de tu cuento, peazo chuleta sin descuento. ¿Dónde está tu honor cuanto te los ganas con dinero? ¿Dónde está tu ardor cuando comes como un puerco? Provocas hoy con valor y te refugias en parrilladas de carne de cerdo. Tus vagos párpados están cansados de tu vago cuerpo. Todo esto me lo dijeron, y yo es que aún no me lo creo.


Hoy sé que no me engañasteis en todo. Vuestro exterior era sincero.

Mazacote: Tirad a cagar, anda... tomar all-bran os falta.



- Corrupción, laxante, y posibilidad de recuperación.

No es necesario cargarse de razón para corroborar lo evidente: un mundo en el que abundan individuos con los ojos demasiado llenos de pan y anos aún más hambrientos, incapaces de darse cuenta de su fortuna y de lo que verdaderamente merecen... algunos los denominan zoquetes, de esos, los rellenetes. Puede que algún día dejéis de engañaros y veáis lo burda, grosera e insultante que es vuestra puta existencia en este precioso lugar, pazguatos. Coexistís con una actitud que nunca os hará recapacitar. Que el mundo ya está muy inventado, palurdos. Quizá aquí logréis escaparos, aunque tengo serias dudas, pero como eso de la justicia divina tenga algo de cierto, la lleváis clara... y ahí, ahí no hay martillo, cateto. Por lo que dicen, allí hay llaves… y ¡miatú por dónde! precisamente San Pedro no será el que os las dé (¡tontos… que podíais tener enchufe!)

- Ardua expulsión: Vete y no vuelvas, truñete. ¡Estás excluido!

Y ya no se trata de amor, se trata de respeto, hacia los demás, y sobre todo hacia ti mismo, porque al fin y al cabo, con tu intolerancia, sólo faltas el respeto a tu puta tajá de tocino (o a las panochas que cagas, si hablamos de maíz). En serio, qué desperdicio de átomos, partículas subatómicas y universo en general. Un pedo de pingüino inocente vale más que miles de vuestras frías e inexpresivas miradas. Sois muertos en vida porque así lo queréis. Retretes vacíos por dentro. Lástima de evolución a la que estáis haciendo esto… sólo espero que seáis estériles de gónadas y ano y no dejéis vuestra semilla en esta Tierra, en esta Galaxia y en este todo del que desgraciadamente formáis parte. Nadie necesita vuestro pensamiento, escala de valores, truño, moral, pedo o vuestra característica y barroca forma de ver las cosas. La corrupción de vuestras concepciones está ya demás en este sitio. No la compartáis, por favor... ¡ahogadla en el retrete instead! Ego subido y pantalones cagados, eso resume todo lo que sois. Zocotes desagradecidos aun habiendo nacido, aun habiendo sido alegremente paridos. Vuestro orgullo es gordo, pero mis excrementos sufren de obesidad mórbida y descontrol… mucho descontrol severo. Amor propio del bueno.
~

martes, 5 de junio de 2012

Fighting a nightmare: Stinking Yeti

¡Mírame a los ojos y dime que eso no es un ogro!
▲ Sé que muchos estaréis pensando que este esquimal de arriba es el yeti pestilente. Nada más lejos de la realidad. Para todo aquel que siga confuso y crea que este señor tan cuco es el ogro: ¡bi querful! Pues es él el que está combatiendo al ser amorfo... sólo hay que ver su expresión facial.

Lástima del bollo al que, la linda guinda con la que se topa, le conteste: ¡no, yo contigo no me enrollo!
Pues él, ahora tosco, no es otra cosa que un bollo de mosto. La historia del higo que quiso comerse el zurullo.

El intento de acercamiento que se convierte en el excremento más deforme. Si no fueras tan fofa tu color sería más duro, puro y maduro. De tus paredes jugosas no se saborea el dulce sabor del higo. No son más que grietas rugosas con sabor a tocino. Las lágrimas oscuras de tu cavernosa filosofía me producen ardor en el páncreas. Tu melosa trenza recelosa de energía pastelosa me alcanza los cojones :)
Ayer no pude evitar pensar en lo almendrado de tu olivo, de ahí surgio un gran pesar motivado por el tufillo.

- "Soy tan guapo que quiero hacerle daño con mi 'prensencia'"
- "No juegues con mi amor o te tragarás mi olor" ~ that's what he said.

Mis intenciones eran claras, y tu chocolate, espeso.


¡Albino era aquel truhán que ayer pronunció mi nombre!
¡Connotaciones arias que hoy me dan pesombre!

Hubo un día en que aquel lugar lo habitó
no sé si un ogro o un trol.
Quién sabe lo que aquello sería,
que alteró mi concepción.

Entonces, el tiempo, las deidades,
¿quién sabe?, puso allí una fémina y, más tarde, un varón.
Esto despejó por fin mi distorsionada visión.

Monstruo desconocido, ¡andrógino!
como el camino de su olor.
¿Dónde habita ahora su fantasma?
¿Qué le llevó a oler como la cocida coliflor?

Hoy me pregunto si es eso lo que los moscardones buscan.
Aquello que perdieron y ahora tanto anhelan.
Pero deberían abandonar. ¡Es mi hogar!

Pa' cagar y no echar gota

Estas maderas tan mohínas me recuerdan a tus tocinas golosinas. Amigo amorfo, tus adentros se volvieron locos en aquel instante en que tu aliento rozó el suelo. Lanzamiento desmejorado del tocino más puro y sangriento. Pero… lejos de sentir arrepentimiento se adentró en su lucha, donde más de una trucha le puso condimento. Mas sin temor, sin guardar las distancias, se enfrentó al dios de la mayonesa... y aun así, no quiso aceptar que se enfrentaba al sabor de la fresa.