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martes, 5 de junio de 2012

Fighting a nightmare: Stinking Yeti

¡Mírame a los ojos y dime que eso no es un ogro!
▲ Sé que muchos estaréis pensando que este esquimal de arriba es el yeti pestilente. Nada más lejos de la realidad. Para todo aquel que siga confuso y crea que este señor tan cuco es el ogro: ¡bi querful! Pues es él el que está combatiendo al ser amorfo... sólo hay que ver su expresión facial.

Lástima del bollo al que, la linda guinda con la que se topa, le conteste: ¡no, yo contigo no me enrollo!
Pues él, ahora tosco, no es otra cosa que un bollo de mosto. La historia del higo que quiso comerse el zurullo.

El intento de acercamiento que se convierte en el excremento más deforme. Si no fueras tan fofa tu color sería más duro, puro y maduro. De tus paredes jugosas no se saborea el dulce sabor del higo. No son más que grietas rugosas con sabor a tocino. Las lágrimas oscuras de tu cavernosa filosofía me producen ardor en el páncreas. Tu melosa trenza recelosa de energía pastelosa me alcanza los cojones :)
Ayer no pude evitar pensar en lo almendrado de tu olivo, de ahí surgio un gran pesar motivado por el tufillo.

- "Soy tan guapo que quiero hacerle daño con mi 'prensencia'"
- "No juegues con mi amor o te tragarás mi olor" ~ that's what he said.

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