Arte efímero, arte cilíndrico.
Arte retórico de mi vida en llamas,
que busca a conciencia un extintor pa' apagar
lo que en su día fue picante, y ahora mero caldoflán.
Donuts desecho entre tu espalda y tu pecho.
¡Bien me supo conquistar
con su aire de galán!
Resultome decoroso
aquel esbelto truhán.
Tuve que engalanar yo mis hatos,
si coqueta quería estar.
Tras varias ñordas chafar con zapatos,
me dispuse a flirtear.
Charol de mi corazón, de recovecos teremín,
de mis trechos diapasón,
y de mi mente el jazmín.
Estrecho acueducto de amor
que mi atuendo embadurnó.
Ardua lucha a ciegas,
la que aquella albóndiga rellena emprendió.
Guano en su estado más puro.
Nada nutre más en profundidad.
Yo siempre tan despistada...
mas supe iba a salpicar,
si no en este mundo de locos,
¡en cualquier otro lugar!
¡Condenada juventud..!
No respondí a su cortejo,
haciéndome pues yo
una pizca de rogar
(tsh.. teníais que ver su entrecejo).
Tendrás que hacer otra llamada
pa' a la menda engatusar.
Mi faz desgarrada ya
todavía no descansará.
Él susurró en to' mi oído:
"Eres como mi hogar.
Por favor dame la llave,
para poder en él morar."
Mis pulsaciones subieron,
mi aliento volvió a suspirar.
Mi voz salió entrecortada
¡el esfínter me tocó cerrar!
Yo estoy a punto de explotar,
y del almuerzo recobrar.
Si esto es vida, cariño,
¡ven y hazme un croquis fecal!
Intenta mi alma calmar, sanar;
y mi vació interno volver a rellenar;
mi acueducto del desecho
trata tú de limpiar.
Nadie habló de pan comido,
pero una vez el bolo dentro,
impreso lleva el destino.
Porque, ¡tenlo por seguro!,
por otra no me voy a interesar.
El objeto de mi cortejo;
bondad personificada;
¡dignidad idealizada!
De mis sueños, el pilar;
Del carisma, el reflejo.
Deseo de tu peo.
¡Y qué le voy a hacer, amigos!
Creo, me he vuelto a enamorar;
tal como lo hacen palomas,
que buscan desbocado gavilán;
tal como lo hace tu cuerpo,
cuando con fuerza y valía,
llega al mar a descargar.
A su casa regresar.
Ahora sí, sólo me resta decir...
gracias por existir.
~
mi aliento volvió a suspirar.
Mi voz salió entrecortada
¡el esfínter me tocó cerrar!
Yo estoy a punto de explotar,
y del almuerzo recobrar.
Si esto es vida, cariño,
¡ven y hazme un croquis fecal!
Intenta mi alma calmar, sanar;
y mi vació interno volver a rellenar;
mi acueducto del desecho
trata tú de limpiar.
Nadie habló de pan comido,
pero una vez el bolo dentro,
impreso lleva el destino.
Porque, ¡tenlo por seguro!,
por otra no me voy a interesar.
El objeto de mi cortejo;
bondad personificada;
¡dignidad idealizada!
De mis sueños, el pilar;
Del carisma, el reflejo.
Deseo de tu peo.
¡Y qué le voy a hacer, amigos!
Creo, me he vuelto a enamorar;
tal como lo hacen palomas,
que buscan desbocado gavilán;
tal como lo hace tu cuerpo,
cuando con fuerza y valía,
llega al mar a descargar.
A su casa regresar.
Ahora sí, sólo me resta decir...
gracias por existir.
~
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