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martes, 22 de mayo de 2012

Tumba de barro.

Dibujé un pequeño plano en un trozo de papel. Después, me limpié el culo con él.
Iba a meterme ahí dentro y a nadar lo más rápido posible. Pero entonces le miré y me dijo: "Esto no es bueno, ¡¡esto no es bueno Poo!!"
"¡No puede ser!" - le contesté bastante altivo... "¡No! ...todavía tengo retoños que criar y cacota que madurar."
Estabamos construyendo nuestra propia tumba de barro. No puede ya recuperarte, pues en el hoyo caíste y de agua te empapaste. Sabíamos que era cuestión de tiempo. Ni estaba vivo, ni estaba muerto. Otra vez pasó... Lo mínimo era agarrarte, no alcancé a comprenderte, ni en tu mirada perderme. Sólo me queda recordarte y esperar que me perdones. Algo vibraba en mí, algo que quería salir. No había duda. Sé que te había fallado, sé que te había decepcionado. Te degusté marchita, te exprimí enterita. Pero todo cambió de repente cuando empezamos a analizar el aire. La primera ráfaga salió con muy poco oxígeno, pero iba cargada de ácido sulfhídrico. Atmósfera adulterada. No teníamos muchas opciones. El plan era elaborar un agujero de rescate: boquete de perforación. Miraba y miraba, pero tu carbón no alcanzaba. Frotaba y frotaba, pero mi mano más no alargaba. Siniestro total en el valle del ca-caos.
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