Con
todo mi pesar, temo, debo decirte, existirá un reciente futuro nada próspero
¡decadente! Destinado estás ya a tocar esos cuerpos: peludas y sudadas nalgas besarán, ¡se apoyarán en tus firmes, tersos y suaves labios cerámicos! Pesado carruaje es
lo que algún día aguantarás, gelatinosos y carnosos cachetes… ¡feo y mal
anclado engranaje que obligado te verás a soportar!; pues cruel y dañino suele
ser tu camino.
Has de saber, compañero, que donde algún
día macedonia tropical yació, donde surferos australianos nadaron, albergarás
puré de almendras marchito engendrado por extraños entes. Te cuento esto como
mera advertencia, espero te sirva al menos para tener paciencia. Compota que
hará que quieras escapar de ese sifón maldito.
Sepas que atascarán tu garganta con sus
palabras, y lo que no son palabras… mas con tu saliva tratarás de desintoxicar
lo que ellos te hicieron tragar, purificarás su ideal más residual. Aun así,
nunca serás decadente recipiente. No hagas que eso te atufe, te perturbe,
simplemente sonríe y escupe, pues tú lo superarás… nunca te lodarán, ¡yo sé que
nunca te atascarás! Sé que no eres rencoroso, sé que los indultarás de su pena,
pues no son más que anos que arrastran una gran condena…
¿Recuerdas cuando te acicalé? ¿Recuerdas
cuando tu roña froté? ¿Recuerdas cuando te desinfecté? Espero recuerdes también
cuando te inundamos y equipadas con bolsa y fregona te resucitamos. Ya, ya lo
sé, nunca en condiciones te podré agradecer todo lo que a este mundo de ciclos
me has hecho devolver. Así pues, cerrado el ciclo, aquí me hallo, intentando
poemar desde el mismísimo Ohio. ¿Y… sabes? No te imaginas cuánto yo te extraño.
Bondadoso amigo, consciente no eres de que para mi orto… simplemente has sido
gráfico.
Ya no habrá doble capa, mas no temas, fiel amigo, nunca me decepcionarás. Gran temple, manso, apacible, dulce y agradable en el trato. ¿Qué más te pude pedir? ¿De veras pude yo algo exigir? Piensa que en algún lugar del mundo, todavía habrá dos culos que figurada y literalmente te echarán de menos, pues aunque en otros de tus hermanos echen sus preciados truños, siempre te llevarán en su recto, y te honrarán con numerosos desayunos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario