Vistas de página en total

martes, 5 de junio de 2012

Inquietudes y desazones varias (II)

Este amor imposible se ha acabado. Ha destrozado el truño con una violencia insuperable. Ajena.

Tiempos que se resumen en hostias y que se extienden en la eternidad. La más simple idea se ha transformado en un dragón que escupe pota. El fuego ya no se vomita, se expulsa por el ano. Rebufos ultrajados por un recto ajeno al problema verdadero.

El momento en el que el suave tormento escupe el oscuro cemento. Pero la profanación de esta naturaleza ha alterado incuso la sensación de rareza y, entre la más oscura maleza, ha emitido un sonido bailón. La imposibilidad de expresarse, ya sea en prosa o en verso, se ve alterada por el rebelde deseo de experimentar la más extraña belleza.

No puedo espesar. Es un hecho.

No hay comentarios:

Publicar un comentario